Ideogramas Reiki - Ann Love

Qué es el Reiki?

Por ANN LOVE BELLANN LOVE BELL


Reiki es la capacidad que tiene toda persona de convertirse en un canal de Energía Vital Universal.

lunes, 11 de julio de 2011

Menos 'ratita presumida' y más << Leona Reina>>. Si eres leona, serás tú, si acaso, y te da la gana, la que se coma al gato...


Hoy, como veo que lo de la belleza es un tema recurrente en muchos de mis amigos varones que parece que sólo se enamoran 'por la vista' -¡Y SE OLVIDAN DE TANTAS OTRAS COSAS IMPORTANTES que tenemos las mujeres!!!-, voy a hablaros del cuento de "La Ratita Presumida" en versión rosettiana, léase: De ROSETTA FORNER, una coaching que tiene ocurrencias, al menos escritas, muy elocuentes y divertidas que refuerzan la autoestima e impulsan a buscar tu felicidad libremente y fuera de clichés. Ahí va el cuento. Está extraído de su libro: "Déjate de cuentos. La clave de la felicidad es ser tú, sin disfraces ni complejos". Espero os guste.

Se titula: LA RATITA PRESUMIDA. NUNCA TE QUITES LA CORONA PARA PARECER MENOS ALTA QUE UN HOMBRE

Y dice así:

"Son muchas, demasiadas - no son todas, es cierto, pero sí, en mi opinión, demasiadas...-, las mujeres del siglo XXI que han confundido la 'gimnasia con la magnesia'. En vez de escoger ser proactivas (crear y fomentar las circunstancias adecuadas para que suceda algo), han pasado a ser meramente escaparates andantes donde cuelgan toda suerte de mohínes, botox y otros abalorios que creen ellas les hará interesantes, atractivas, listas y deseables para ser llevadas del brazo de ese consumidor masculino ávido de 'floreros bellos que pasear' con lazo incluido.

-¿Es esto lo que nos quiere contar el cuento de la ratita presumida?.
-NO CREO.
Mas bien considero que pretendieron hacernos creer a las mujeres que bastaba con ponerse monas, unos pocos adornos por aquí y por allá y ya podíamos salir a arrasar (el barrer del cuento, bien podría ser sinónimo de eso). Por cierto, no tengo nada en contra de que una mujer sea presumida, mi propia madre lo es, y yo también, sin ir más lejos (aclaremos que 'ser presumida' en mi lenguaje significa 'ser aseada, vestirse resaltando el físico, potenciar la elegancia y el buen gusto'). Por consiguiente, ser presumida es algo positivo, ¡por supuesto!. Lo que ya no lo es tanto es coquetear, tratar de agradar a otro con el simple fin de enredarle, conseguirle o confundirle, en lugar de mostrarnos tal como somos y desde ahí conquistar o captar la atención simplemente debido a nuestra autenticidad,

Las mujeres harían bien en aprender a administrar sus capacidades, sus dones y su belleza interior. No se es más bella o más exitosa por ser delgada, rubia y tener ojos azules, ni se es menos por todo lo contrario, a saber: gordita, feúcha, delgaducha, añosa... Toda mujer es bella, siempre y cuando irradie su luz interior. Sí, la belleza consiste en brillar el alma que una es. Y es infinitamente mejor ser una mujer bella que guapa.

Cuanto cuento malgastado en marearle las neuronas a las mujercitas de todos los países.

La ratita es presumida, demasiado presuntontina. Por toda ocupación se dedica a pavonearse en el escenario para ver quién será el mejor partido al que hincarle el diente, o echarle el lazo. Cierto es que hace preguntas, pero sólo acerca del comportamiento, esto es, sólo le interesa información superficial acerca del otro. ¡Una lástima!

Déjate de cuentos, y veamos qué versión rosettiana se me inspira.


DÉJATE DE CUENTOS
ÉRASE UNA VEZ... una linda leona"
. Jajaja, sí ya véis, cómo ha cambiado el cuento... jejeje. En una próxima foto os continúo explicando, si os gusta, claro. Pronto más ♥

Esta foto es la continuación (la segunda parte) de LA RATITA PRESUMIDA. NUNCA TE QUITES LA CORONA PARA PARECER MENOS ALTA QUE UN HOMBRE

"ÉRASE UNA VEZ... una linda leona -también tenía rabo como la ratita, si bien era más cola que rabo, ya que poseía fuerte coraje, determinación y valentía- . Ni era estúpida, ni iba de estúpida por la vida. Como buena leona que era, sabía prospectar terrenos, tenía muchas y buenas dotes para la caza y era una líder nata. No necesitaba a un león para que le cazara ni la hiciera sentir la reina del mambo leonil. ¡Muchas pamplinas pasadas de moda!.

¿ERA ACASO LESBIANA?
¡Caramba con las opiniones hembristas que son más machistas que las machistas!.

Que una mujer no se adorne cual árbol en Navidad, ni pierda las dignas posaderas, ni vaya de culo por un ejemplar de sapo-sapete-sapón, no significa que sea lesbiana. Es más. y si lo es, ¿qué?.

¿Le importa a alguien?
A mí, no. Que cada cual se lleve al huerto lo que le dé la real gana.

Sólo una mujer resentida considera que a los hombres se les necesita, o no se les necesita.
Y en parte tiene razón.
A los hombres no hay que necesitarlos.

¿NO?
No. A los hombres, hay que amarlos.
Es muy sano juntarse con otro por amor, no por necesidad o por interés o por tapar huecos emocionales o disimular soledades espirituales.

Pero sigamos con Leonä. Una leona ciertamente singular. Independiente, madura y segura de sí misma. Además, se ganaba su caza a diferencia de la ratita presumida, que a lo único que se dedicaba era a fingir que barría la puerta de su casita.

Y barrer, ¿no es un oficio digno?
Claro que sí.
Ahora bien, ella, la ratita presumida, trabajaba en algo que le permitía acceder a los hombres de cierto nivel... para cazar a uno de ellos, claro. Lo cual, en verdad, es muy diferente del digno barrer.

¿Cómo sé yo que se dedicaba a barrer con la intención oculta de cazar a un buen partido?
Porque coqueteaba, fingía ser quien no era, aleteaba las pestañas, sólo estaba interesada en las apariencias y en que el otro se plegase a sus deseos, pero no en la verdadera valía. La ratita presumida iba en busca del 'chico correscto'.

En cambio, Leonä, no. Ella había invertido mucho esfuerzo y dinero en cultivarse, desarrollarse como ser humano, evolucionar como alma, potenciar sus capacidades, convertirse en un bello ejemplar de leona. Había aprendido a cazar por sí misma, a asumir los errores o resultados que no deseaba, aprendido de los mismos, y a rehacer las estrategias. Asimismo, lo había intentado de nuevo, y pedía lo que quería.

¿TENÍA ÉXITO ENTRE LOS LEONES?
No.
¿NO?
¿Cómo podía ser eso?
Respuesta: Estaban demasiado acostumbrados a 'ratitas presumidas'. Con ellas no tenían que responder a preguntas, no tenían que mostrar el verdadero ser que eran. Bastaba con que las paseasen en buenas carrozas, las llevasen a impresionantes restaurantes, las agasajasen con regalos materiales y les dijesen que 'eran las mujeres de sus vidas'. Mucho falso romanticismo de oropel y luces de gas.

¡Jolines, vaya panorama!. O sea, que a la leona no le había quedado más remedio que aprender a cazar si no quería morirse de hambre... ¿cierto?
Falso. Ella no había aprendido a cazar porque no le quedase más remedio, sino porque le gustaba y quería ser interdependiente, esto es, no tener que depender de nadie para comer. Lo cual no excluía que si alguien quisiera invitarla a comer, ella pudiese aceptar después de haber considerado con total y absoluta independencia si le daba la gana, le apetecía y le convenía o no aceptar la invitación de ese caballero."


Véis, chic@s, ya os avisé que el cuento era muy diferente, y que no se trataba ya de ser 'ratita presumida' en un mundo dónde la moda actual y los cánones de belleza restringen a las mujeres de su verdadera belleza además, aquella que, muchas veces, está al margen precisamente de todo eso que hiere profundamente el júbilo natural que es propio de la naturaleza salvaje de las mujeres... el cuento trata de sacar, Y SER LA LEONA (o el animal salvaje con el que más te identifiques, yo, la loba, por supuesto) QUE TODAS LLEVAMOS DENTRO, no la ratita esa a la que sólo han enseñado a fingir, y no ser ella misma, para "cazar un buen partido", y de él depender, en lugar de aprender a cazar por sí misma. ¿Entendéis, pues, de que va el verdadero cuento?. De Ser Una Misma, y de rechazar todo aquello que no te permite, verdaderamente, Serlo.


Como bien dice CLARISSA PINKOLA ESTÉS: "Las mujeres tienen buenos motivos para rechazar los modelos psicológicos y físicos que ofenden el espíritu y cortan la relación con el Alma salvaje". Entendiendo como Alma Salvaje la naturaleza instintiva de las mujeres. Y es que, efectivamente, de esto, del cambio de valores psicológicos y estéticos, trata esta nueva versión del cuento... y del Alma Salvaje, o Leona que llevamos dentro, que, precisamente, valora el cuerpo y el espíritu mucho más por su vitalidad, capacidad de reacción y resistencia que por cualquier detalle de su aspecto (lacito o no lacito, jeje). Lo cual no significa rechazar a la persona o el objeto que es considerado bello por algún segmento de la cultura, como bien sigue diciendo PINKOLA (que a mí... ¡MeEncanta!) sino que se trata de... ¡¡¡TRAZAR UN CÍRCULO MÁS ÁMPLIO QUE ABARCA TODAS LAS VARIEDADES DE BELLEZA, FORMA Y FUNCIÓN!!!.

Os dije que hablaríamos de la Belleza, eh. Ese tema que, pienso, la mayor parte de mis amigos varones aún no ha entendido del todo. Y no ya 'por lo que dicen', sino que me lo demuestran de contínuo, 'por lo que hacen'. Pero, en fin, poco a poco...

Y así, igualmente, acabo por hoy. Esto, también, va 'poco a poco'... Jeje.

Pronto más, chic@s, si os sigue gustando, claro. ♥


Esta foto es la tercera parte, el texto entrecomillado, claro... de: LA RATITA PRESUMIDA. NUNCA TE QUITES LA CORONA PARA PARECER MENOS ALTA QUE UN HOMBRE. (Rosetta Forner). El resto, sin comillas, es de mi propia cosecha.


-Nos habíamos quedado, ¿dónde?.
-Ah, sí. Que nuestra protagonista, Leonä, había aprendido a cazar, por ella misma, porque le gustaba y quería ser interdependiente. Así, con total y absoluta independencia, aceptaba, o no, la compañía o invitación de los caballeros. Pero sólo si le apetecía o le convenía, no por necesidad como las 'ratitas presumidas'. Podía 'pestañear' a gusto, pero sin necesidad, por puro placer o diversión, encantaHada, si se terciaba -como mi amiga Mònica, jajaja-. Pero no era una práctica habitual y/o exclusiva. Por lo que en eso de 'ligar' no tenía demasiado éxito, vamos a decir. Aquí, en la necesidad y en la H, radica la diferencia. Seguimos...

"Muchas eran las ratitas presumidas que estaban encantadas (sin H intercalada, porque de tener la H intercalHada, sería una hada...) de tener un caballero acompañante que las llevase de acá para allá, las trajese y llevase, les abriese la portezuela del coche deportivo, o les mintiese haciéndolas creer que las amaba, aunque luego las ningunease cual colillas en el suelo del descampado emocional. Y todo con tal de poder presumir de tener un caballero a sus pies...

Claro, Leonä lo tenía difícil para ligar. Ella no era de ese tipo de ratitas presumidas que coqueteaban con todo pantalón que se pusiese a tiro o que acertase a pasar por la puerta de su casa. Ella, en vez de poner su vida al ralentí e ir detrás de un buen partido, se había convertido en ese buen partido: la carrera universitaria, la tenía ella; el dinero, lo tenía ella: las dotes y habilidades cazadoras, las había potenciado y cultivado en sí misma. Era una reina, no una damisela de diadema floja como las ratitas presumidas, las cuales se morían de hambre emocional, por eso iban en manada a la caza y captura de un buen partido en cuanto lo olían a lo lejos.

Ah, mucha ratita presumida, demasiada.
Pero... ¿dónde habitan las ratas?
¡En las cloacas!

¡ENTRE LA PORQUERÍA!
¡Caramba, carambita, carambera!
Mucho ponerse el lacito para echarle el ídem al primero que pasase o fuese considerado como un buen partido. Las ratitas presumidas del mundo inmundicial vivían entre la inmundicia emocional, de ahí que tragasen con todas las conductas masculinas irrespetuosas y faltonas-

Una leona reina jamás permitiría que le faltasen al respeto. Si alguien osaba semejante osadía, ella le soltaba un rugido que le mandaba a freír monas bien lejos, no dejándole ganas de acercarse nunca más a tocarle la melena, ni la corona, ni los h...vos. Porque, seamos sinceros, las leonas también los tienen, y bien puestos. Ahora bien, si prefieres su ovariescente versión, no tengo ningún inconveniente: hablemos de ova................rios (la forma oval es la de huevo).

¡Hala, ahí queda eso!
No obstante, aún quedaba mucho por hacer en el camino hacia la dignidad, y la auténtica liberación emocional de la mujer.

Hablando de liberación. En una ocasión Leonä se topó con una ratona presumida - sí, ratona que no ratita, porque era muy grandona, mandona, tetona, prepontona y tontona. ¡Todo lo tenía muy grande, menos el cerebro y las neuronas!-, la cual le echó en cara a Leonä que no era femenina.

¿POR QUÉ Y BASÁNDOSE EN QUÉ?
Por no tener hijos ni pareja
¡JOOOO... LINES!
Ya te lo dije, las ratitas y ratonas presumidas presumen de sus 'cosas' femeninas y de sus 'churris'... sencillamente porque ellas por sí mismas no tienen nada de lo que presumir: se han pasado la vida barriendo y no les quedó tiempo para nada más. Ergo, se sienten muy vacías y carentes de valía, de ahí que intenten suplir dicha carencia con la agenciación de un maromo que dé lustre y contenido a sus días.

Las ratitas, ratonas, ratonazas... de diadema floja, pero afilado diente para hincárselo al incauto de turno, saben muy bien usar sus artes, que no 'artes femeninas'...

¿POR QUÉ NO?
Porque no me da la gana implicar o considerar como sinónimo de 'artes femeninas' a las tetas, las pestañas, las posaderas y las monadas de las que las damiselas de diadema floja usan y abusan para atontar a su presa, o sea, para echarle el lazo al incauto que acierta a pasar por la puerta de su guarida.

Las leonas, las reinas, las mujeres maduras, sinceras, auténticas, sencillas y verdaderas... no usan nada de eso.

¡NO!
En vez de ello, sólo muestran las bellezas de sus almas. Podrán tener un físico más o menos bello según los cánones de moda, pero, por encima de todo, serán ellas mismas, genuinas, auténticas, sanas, verdaderas.

¡Lo que ves, es lo que hallarás!"
. Y aquí me quedo, por hoy, en la...

¡¡¡AUTENTICIDAD!!!. Que es Ser lo que se dice Ser. Sin más trampa ni cartón, sin trastiendas, ni agendas ocultas, sin valerse del engaño como herramienta de supervivencia. Por ello, para ser auténtico un@ debe, primero, claro está, valerse por sí. Hacer como Leonä, aprender a sobrevivir, o bienvivir mejor dicho, por un@ mism@. Para ello hay que hacer una labor de prospección de capacidades que un@ tiene, o puede llegar a tener, y hacer aquello que haga falta para conseguirlo.

Autenticidad tiene mucho que ver, pues, con honestidad, que es lo contrario de 'engaño'... y, también, del 'autoengaño', claro. Para ser auténtico hay que dedicar tiempo al desarrollo interior, a la identificación de nuestras aspiraciones más profundas, a conocernos para saber lo que realmente queremos, a desarrollar propias habilidades y a actuar, sin depender de otros, para cubrir, por nosotr@s mism@s, nuestras aspiraciones.

Desarrollo interior y autenticidad van de la mano. Las ratitas presumidas harían bien en empezar con el proceso interior ya, en lugar del exterior no más. Dejarse de 'lacitos' e iniciar un proceso de fortalecimiento de capacidades a fin de participar activamente en modelar sus propias vidas. Pero es que, claro, los esteriotipos sociales y los roles de género son prácticas sociales que no han ayudado demasiado.

Yo soy más indulgente que Rosetta y creo que -sin que sirva de excusa a las ratitas presumidas vocacionales- las mujeres, entre otras muchas cosas sociales, han sido espacialmente delimitadas durante demasiado tiempo sólo al ámbito doméstico y lejos de la vida laboral, social, política, económica; donde se reproduce, a través del reemplazo biológico y la continuidad ideológica, la estructura del poder existente (la cultura del patriarcado aún), mediante la acción (consciente o no) de la mujer como agente desvalorizado del sistema, autorreproduciendo así su propia desvaloración. Lo cuál, indiscutiblemente ya, está en proceso de cambio consciente.

Así que, aún siendo más indulgente, abogo como Rosetta por la capacitación de las mujeres y su empoderamiento... Y, postulo, claro, simbólicamente... ¡¡¡menos ratita presumida y más leona!!!. De ahí, que me guste este cuento. Espero que a vosotr@s también. Pronto más.

Es la continuación, y el final del cuento, ya, de: LA RATITA PRESUMIDA. NUNCA TE QUITES LA CORONA PARA PARECER MENOS ALTA QUE UN HOMBRE, de Rosetta Forner. Es la cuarta parte.

Estábamos en que... las leonas muestran la belleza de sus almas, sin engaños o autoengaños, pues de tanto desenmascararse ya se conocen muuuuuuuuuuuuuuuuuuuuy bien. Y, entonces, con ellas... ¡LO QUE VES, ES LO QUE HALLARÁS!!!... sin más trampa ni cartón, sin 'lacitos' ni disfraces.


"Ésas son las mujeres a las que las ratitas presumidas odian. Por eso las insultan, faltan al respeto, intentan rebajarlas... En una palabra, las temen. Si los hombres llegaran a darse cuenta de que lo que de verdad vale está en el interior, las ratitas presumidas se quedarían sin presas. Por eso, ellas, las lagartonas, porque también son eso, lagartonas, contribuyen a que los hombres sigan con su vacío emocional. Un vacío que los aboca a vincularse con ratitas de aflojada diadema, a agarrarse a ellas como única y exclusiva fuente de su alimento emocional. Hombres cuyo inmenso despiste existencial provoca que necesiten una ratita presumida a la que llenar de regalos, cuidar, mimar y proteger como indefensa damisela que aparenta ser.

Un hombre con vacío emocional, una media-naranja, vamos, no encuentra atractiva a una leona reina.

¿NO?

¡No!. ¡Jamás!

Una ratita presumida tiene una autoestima como un queso gruyère: lleno de agujeros. Mientras que la autoestima de una reina es un diamante sólido y sin fisuras ni mindundeces. De ahí que una reina sea genuina, auténtica, no utilice tretas. Por eso, el hombre vacío-media-naranja no tiene ni idea de cómo vincularse con una mujer de esas características: ¡no encuentra agujero por el que colarse o rellenar con falsos regalos!.

¡QUÉ DESASTRE!

Sí, vaya desastre.

Muchas leonas sin pareja.

Muchos hombres buenos enredados en las fauces de las ratitas presumidas...


¿TIENE UNA RATITA PRESUMIDA REMEDIO?

¡Por supuesto que lo tiene!, faltaría más.

Debería empezar por preguntarse a sí misma por qué esconde su verdadera belleza detrás de ese "presumir de lo que no es ni será". ¿Cómo es que en vez de desarrollarse, asumir la responsabilidad de ser ella misma, se dedica a cazar un buen ejemplar -en el sentido económico y de estatus- de hombre?


Debería considerar que, al hacer depender su valía y su autoestima de la vinculación, o caza de un buen partido, pasará mucha hambre emocional, y con toda probabilidad será la "cazada", porque no sólo existen las ratitas presumidas sino los "gatos gatuneros florerosatus", esto es, hombres a la caza y captura de ratitas tontitas fáciles de engatusar (son "gatos"), manejar, manipular y usar para solaz y alimento de sus egos masculinos.


¡¡¡Uf, qué "desagradables" recuerdos me vienen a la cabeza, de aquel tiempo que, cual ratita, yo misma me dejé "devorar" por gatos gatuneros!!!. Le pongo comillas a lo de 'desagradable' puesto que, como de todo se aprende, ahora mis recuerdos -las tretas de aquellos gatos gatuneros de mi vida pasada- han pasado a ser sólo experiencias que me trajeron múltiples conocimientos, y que yo, además, he transformado en Sabiduría. Así, puedo reírme ahora o, al menos, sonreírme.

"¿Te imaginas a una leona tratando de ser cazada por un gato?. La leona le arrearía un bufido leonino de aúpa, con lo que el gato saldría más escaldado que si hubiese caído en un caldero de agua hirviendo. Es más, no dejaría de ser una escena la mar de divertida.


Véis, por lo que digo que ahora puedo reírme... Jajajajajaja.... Aunque en aquellos momentos, lógicamente, lloré... ¡a nadie le gusta ser devorado!!!. ¿Verdad?. Por muy ratita que yo fuere... pues... ¡tenía mi corazoncito!!!... mis ilusiones y castillos levantados, cual ratita... ¡Y, buaaaaaaaaaaaaa!, lloré. Pues...

¡Ah, las ratitas que son devoradas por los gatos malosos del reino!. Muchas han visto estrellarse contra las rocas de la desilusión sus fantasías animadas de ayer y hoy de cazar a un buen ejemplar de león.


Y yo os digo, qué lo sé chic@s, leones leones hay pocos, como pocas son las leonas, claro. A lo más que una puede aspirar, sino es capaz de convertirse en leona y rugir de verdad, es a encontrarse con gatos disfrazados de leones... qué lo sé, lo he vivido en propia carne. Pues que sepáis que...

Los leones no comen ratones, por eso nunca una ratita cazará a un león: si acaso será un gato disfrazado de tal. Y, dado que ellas fingen ser quienes no son, no podrán distinguir si el otro finge o no ser quien es.



Las leonas, al contrario, saben muy bien cómo hacer para averiguar si el otro es león, gato, ratón o sapo-sapete-sapón.

Usan la prueba del algodón.

¡Me ha quedado un pareado de lo más molón!

Nuestra Leöna era una mujer sencilla, genuina, sabia e inteligente, de maduro sentir. No era guapa, pero sí bella porque poseía un alma luminosa. De ahí que toda mujer a lo que debería aspirar es a ser BELLA, que no guapa. La belleza perdura con el tiempo y además se enfatiza, mientras que la guapura está remitida al campo de lo físico, siendo por ello temporal y caduca, y se marchita con los años. Una mujer, cuando se empeña en ir por la vida de ratita presumida, se autosomete a un maltrato emocional de imperdonable factura.

Ergo, ¿cómo hubiese sido el cuento al revés?

Érase una vez una leona de nombre Leöna, que había decidido tener un trabajo remunerado para así ser dueña de su economía, decidir dónde vivir y en qué gastar su dinero, manejar su libertad a su antojo y casarse por amor si así lo decidía, y no por necesidad material, emocional, o ambas. No se dedicaba a ir a los sitios de copas y ligoteo. En vez de ello, prefería la buena compañía de un libro que alimentase las neuronas y diese alas a sus ideas. Asimismo, le gustaba hacer punto de cruz, arte en el que tenía un máster. ¡Ahí es nada!


¡Anda, igual que yo!!!. Pero a mí me gusta la calceta, no el punto de cruz... Jejeje.

A Leöna le gustaba rodearse de mujeres y de hombres que cultivasen su alma y fuesen genuinos. Pocos eran, eso es cierto, pero independientemente de la cantidad, lo que le importaba a ella era la calidad de esas amistades
.

Véis, ¡cómo yo, amig@s mí@s!!!. Pocos, pero de calidad...

No estaba interesada en ligar, sino en amar, lo cual era muy, pero que muy distinto.

¿Nunca se había enamorado de un sapo emocional?

¿Siempre había sido tan lista?

Por supuesto que no.


Claro, clarísimo que no. Es más, seguía haciendo Leöna el esfuerzo de no enamorarse, no hace mucho, casi vuelve a caer de bruces, se enamoró de lo que parecía un ReyAzulLeón, pero al pasarle el algodón no véas la de tinte que desprendió... ¡estaba pintado de Azul, no era Azul auténtico!!!. Los Azules auténticos son seres de inmensos sentimientos, como el mar y el cielo azul, espirituales por excelencia, bellos por dentro y sencillos por fuera, pueden o no tener capacidades intelectuales excelsas, pero nunca alardean, y lo que sí tienen son capacidades emocionales y de relación desarrolladas, lo que les permite empatizar y tener compasión de sus semejantes. Nunca descortesía. Pues no sólo no le hacen a l@s otr@s lo que no quisieran que a ell@s le hiciésen, sino que hacen a los otr@s lo que saben que l@s otr@s querían les hiciesen, es decir son capaces de conocer, comprender y sentir lo que el otr@ siente y actuar en consecuencia para hacerle un bien, y siempre en su justa medida, ni más ni menos. Pero, en fin... ya dice el dicho: 'de desagradecidos -faltos de cortesía y habilidades emocionales y sociales, digo yo- está el mundo lleno'


Como suele pasar en la vida, se aprende a base de "ensayo-error", y ella había tomado buena nota de sus errores, y aprendido a averiguar si el chico en cuestión era sapo o príncipe antes de besarle; no quería que se le fuesen a hinchar los morros nunca más.

Había madurado emocionalmente, razón por la cual se había sacudido de encima las ideas redileras de que una mujer era menos, cuando no una fracasada, si carecía de pareja o de hijos, o de ambas cosas. Ella sabía que valía por sí misma y que sólo alguien muy especial sería digno de su corazón. Leöna había apostado por tener una relación con su alma gemela, no con cualquier gato o león o lobo qie le maullase en noche de luna llena y le llenase el balcón de maullidos tonteros. Nada de alelarse las neuronas y pasarse la vida en el escenario cual ratita presumida diciendo algo así como: "¡Mírame, soy yo!. ¡La más guapa, la más bella, la más de todo!. ¡Yo soy la mujer de tu vida...!" No, ella no se dedicó a hacer mohínes, sino preguntas
.

Preguntas, sí. ¡Importantísimo!!!. Y hay que estar atent@s a las respuestas ( o no respuestas, que para el caso es lo mismo)... ¡dicen mucho!!!. Y no sólo hay que fijarse en lo que un@ dice, sino también en lo que un@ hace. Y eso que el otr@ hace ha de estar en resonancia con lo que Un@Es. ¡No lo olvidéis!!!. Es el "enseñame la patita" del cuento de las cabritas... Leöna también se sabía éste cuento.

El "enséñame la patita por debajo de la puerta" pasó a ser su consigna. Aprendió a ser reina, y no se casó con gato maullador alguno.

Ella se casó con su alma.

A partir de ahí ya es otro cuento que te contaré en otro libro.



Y colorín colorado... ah, no, qué falta la moraleja...


MORALEJA O METAMENSAJE: LA SENSATEZ Y LA PROACTIVIDAD

A las RP (ratitas presumidas) se las acaba por merendar el gato maloso de los cuentos, ya sea en forma de desilusión, maltrato psicológico o físico. Las RP acaban por ser víctimas de sus propias tretas. Ergo, si no quieres acabar merendada por un gato, tira la diadema floja, asume las riendas de tu vida, conviértete en leona y aprende a cazar. Una mujer no es menos mujer por no tener hijos ni pareja. Ni todas las personas sirven para estar en pareja, ni todas las épocas de la vida son propicias para ello. Nunca finjas tener menos neuronas o inteligencia para que un hombre no se sienta inferior a ti, esto es, se sienta superior, Ponte la corona, estírate, muéstrale al mundo el ser tan maravilloso que eres: ni mejor ni peor, ni superior ni inferior a nadie. Tú, y sólo tú. Vincúlate con un hombre porque le ames y porque sepa amarte como a ti te gusta que te amen. Pero jamás de los jamases te vincules con un hombre por necesidad de ningún tipo. El hambre emocional juega malas pasadas. Tira el lacito de ratita presumida y ponte la corona de leona cazadora.

Nunca jamás le vuelvas a permitir a nadie - ni a hombres ni a mujeres- que te diga cosas del estilo:

"No ligas porque estás gorda"

"No ligas porque tienes dos hijos"

"No ligas porque eres demasiado inteligente y/o con ese carácter asustas..."

"Estás sola porque no te aguanta nadie"

"No tienes pareja... Algún defecto tendrás"

"Eres demasiado exigente. Por eso no tienes a nadie"

"Si yo fuera tú, tendría a todos los que quisiera a mis pies..."

"Tienes que hacerte la tonta, y cuando ya le hayas cazado, entonces, enseñas tu carácter e inteligencia..."

Ruge, y observa quién no se asusta ante tu rugido.

¡A la porra con los Torquematis y Desvaloratis del Club del Redil!

Sólo un león ama a otro león, bueno, leona.

Recuerda, si vas de RP (ratita presumida) por la vida puede que se te coma el gato...

Si eres leona, serás tú, si acaso, y te da la gana, la que se coma al gato....



Bueno, chic@s, que no es cuestión, realmente, de comerse a nadie. Es un cuento, eh... y yo -ya sabéis, además- soy vegetariana... jajaja. Pero es momento de ir adquiriendo conciencia, y convertirnos en leones y leonas, es decir, hombres y mujeres maduros... ¡Qué ya toca!!!. ¿No?. ¡Hala, os dejo para que reflexionéis... y, poco a poco, junt@s, sé que lo conseguiremos!!!. ¡Os quier ♥ ♥ ♥!!!.¡Acordaos!

sábado, 11 de junio de 2011

"El cuerpo es el ángel del alma" dice O ´ Donohue en su libro ANAM CARA


Si como dice O ´ Donohue: “La cara es el icono de la creación”..., EL CUERPO ES EL ÁNGEL DEL ALMA, nos dice también... y tiene su 'lógica'.

Seguimos con el Anam Cara, aquel que, con su dulce pero crítico mirar, nos refleja fielmente y nos ayuda a ver aquella parte de nosotros que aún desconocemos para poder realzar nuestra propia belleza. Hoy, como habéis supuesto por el título, toca hablar de la belleza del cuerpo.

Así que os transcribiré aquí otros de los bellos textos de este libro que tanto me gusta, como respuesta ya sabéis a un@ de mis Anam Cara (la definición de lo que es un Anam Cara está en post anteriores). Sin más preámbulos, ya, pues las palabras de O ´ Donohue superan a las mías con creces. Ahí va el primero:

El cuerpo es el ángel del alma

El cuerpo humano es hermoso. Estar corporizado es un gran privilegio. Te relacionas con un lugar a través de tu cuerpo. No es casual que el concepto de lugar siempre ha fascinado a los humanos. El lugar nos ofrece una patria; sin él, careceríamos literalmente de dónde. El paisaje es la última expresión del dónde, y en éste la casa que llamamos nuestra es nuestro lugar íntimo. La casa es decorada y personalizada; adopta el alma de sus habitantes y se vuelve espejo de su espíritu. Sin embargo, en el sentido más profundo, el cuerpo es el lugar más íntimo. Tu cuerpo es tu casa de arcilla; es la única patria que posees en este universo. En tu cuerpo y a través de él, tu alma se vuelve visible y real para ti. Tu cuerpo es la casa de tu alma en la Tierra.

A veces parece existir una misteriosa correspondencia entre el alma y la presencia física del cuerpo. Esto no es verdad en todos los casos, pero con frecuencia permite vislumbrar la naturaleza del mundo interior de la persona. Existe una relación secreta entre nuestro ser físico y el ritmo de nuestra alma. El cuerpo es el lugar donde se revela el alma. Un amigo de Conamara me dijo una vez que el cuerpo es el ángel del alma. El cuerpo es el ángel que expresa el alma y vela por ella; siempre debemos cuidarlo con amor. Con frecuencia se convierte en el chivo emisario de los desengaños y venenos de la mente. El cuerpo está rodeado por una inocencia primordial, una luminosidad y bondad increíbles. Es el ángel de la vida.

El cuerpo puede alojar un inmenso espectro e intensidad de presencia. El teatro lo ilustra de manera notable. El actor tiene suficiente espacio interior para asumir un personaje, dejar que lo habite totalmente, de manera que la voz, la mente y la acción de éste se expresan de manera sutil e inmediata a través del cuerpo de aquél. El cuerpo encuentra su expresión más exuberante en el maravilloso teatro de la danza, esa escultura en movimiento. El cuerpo da forma al vacío de manera conmovedora, majestuosa. Un ejemplo emocionante de ello es la danza sean nos de la tradición irlandesa, en la cual el bailarín expresa con su cuerpo la agitación salvaje de la música.

Se cometen muchos pecados contra el cuerpo, incluso en una religión basada en la Encarnación. En la religión se presenta al cuerpo como la fuente del mal, la ambigüedad, la lujuria y la seducción. Es un concepto falso e irreverente. El cuerpo es sagrado. Estas concepciones negativas se originan en gran medida en las interpretaciones falsas de la filosofía griega. La belleza del pensamiento griego reside precisamente en que destacaba lo divino. Éste los acechaba y ellos trataban de reflejarlo, hallar en el lenguaje y el concepto una expresión de su presencia. Eran muy conscientes del peso del cuerpo y cómo parecía arrastrar a lo divino hacia la Tierra. Malinterpretaron esta atracción terrena, viendo en ella un conflicto con el mundo de lo divino. No concebían la Encarnación ni tenían la menor idea de la Resurrección.

Cuando la tradición cristiana incorporó la filosofía griega, introdujo este dualismo en su mundo intelectual. Se concebía al alma como algo bello, luminoso, bueno. El deseo de estar con Dios era propio de su naturaleza. Si no fuera por el peso indeseable del cuerpo, el alma habitaría constantemente lo eterno. Así, el cuerpo se volvió sospechoso en la tradición cristiana. Jamás floreció en ella una teología del amor erótico. Uno de los pocos textos donde aparece lo erótico es el bello Cantar de los Cantares, que celebra lo sensual y sensorial con maravillosa pasión y ternura. Este texto es una excepción, y sorprende su admisión en el canon de las Escrituras. En la tradición cristiana posterior, y sobre todo en la Patrística, el cuerpo es objeto de suspicacia y hay una obsesión negativa por la sexualidad. El sexo y la sexualidad aparecen como peligros en el camino de la salvación eterna. La tradición cristiana suele denigrar y maltratar la presencia sagrada del cuerpo. Sin embargo, ha servido de maravillosa fuente de inspiración para los artistas. Un bello ejemplo es El éxtasis de santa Teresa de Bernini, donde el cuerpo de la santa es presa de un rapto en el cual lo sensorial es inseparable de lo místico.


El cuerpo como espejo del alma

El cuerpo es un sacramento. Nada lo expresa mejor que la antigua definición tradicional de sacramento, la señal visible de la gracia invisible. Esta definición reconoce sutilmente cómo el mundo invisible se expresa en el visible. El deseo de expresión yace en lo más profundo del mundo invisible. Toda nuestra vida interior y la intimidad del alma anhelan encontrar un espejo exterior. Anhelan una forma que les permita ser vistas, percibidas, palpadas. El cuerpo es el espejo donde se expresa el mundo secreto del alma. Es un umbral sagrado, merece que se lo respete, cuide y comprenda en su dimensión espiritual. Este sentido del cuerpo encuentra una bella expresión en una frase asombrosa de la tradición católica: El cuerpo es el templo del Espíritu Santo. El Espíritu Santo mantiene alerta y personificada la intimidad y la distancia de la Trinidad. Decir que el cuerpo es el templo del Espíritu Santo es reconocer que está imbuido de una divinidad salvaje y vital. Este concepto teológico revela que lo sensorial es sagrado en el sentido más profundo.

El cuerpo también es muy veraz. Sabes que por tu propia vida rara vez miente. Tu mente puede engañarte y alzar toda clase de barreras entre tú y tu naturaleza; pero tu cuerpo no miente. Si lo escuchas, te dirá cómo se encuentra tu vida y si la vives desde el alma o desde los laberintos de tu negativismo. La inteligencia del cuerpo es maravillosa. Todos nuestros movimientos, todo lo que hacemos, exige a cada uno de nuestros sentidos la más fina y detallada cooperación. El cuerpo humano es la totalidad más compleja, sutil y armoniosa.

El cuerpo es tu única casa en el universo. Es la casa de tu comunión con el mundo, un templo muy sagrado. AI contemplar en silencio el misterio de tu cuerpo, te acercas a la sabiduría y la santidad. Desgraciadamente, sólo cuando estamos enfermos comprendemos lo tierna, frágil y valiosa que es la casa de comunión que llamamos cuerpo. Cuando uno trabaja con personas enfermas o que aguardan una intervención quirúrgica, conviene alentarlas a que hablen con la parte de su cuerpo que está mal. Que le hablen como a un socio, le agradezcan los servicios prestados y los padecimientos sufridos y le pidan perdón por las presiones que haya soportado. Cada parte del cuerpo atesora los recuerdos de sus propias experiencias.

Tu cuerpo es esencialmente una multitud de miembros que trabajan armoniosamente para que tu comunión con el mundo sea posible. Debemos evitar este dualismo falso que separa el alma del cuerpo. El alma no se limita a estar en el cuerpo, oculta en alguno de sus recovecos. Antes bien, sucede lo contrario. Tu cuerpo está en el alma, que te abarca totalmente. Por eso te rodea una bella y secreta luz del alma. Este reconocimiento sugiere un nuevo arte de la oración: cierra los ojos y relaja tu cuerpo. Imagina que te rodea una luz, la de tu alma. Luego, con tu aliento, introduce esa luz en tu cuerpo y llévala a todos los rincones.

Es una bella forma de rezar porque introduces la luz del alma, el refugio esquivo que te rodea, en la tierra física y la arcilla de tu presencia. Una de las meditaciones más antiguas consiste en imaginar que exhalas la oscuridad, el residuo de carbón. Conviene estimular a los enfermos a que recen físicamente de esta manera. Cuando introduces la luz purificadora del alma en tu cuerpo, curas las partes descuidadas que están enfermas. Tu cuerpo tiene un conocimiento íntimo de ti; conoce íntegros tu espíritu y la vida de tu alma. Tu cuerpo conoce antes que tu mente el privilegio de estar aquí. También es consciente de la presencia de la muerte. En tu presencia física corporal hay una sabiduría luminosa y profunda. Con frecuencia las enfermedades que nos asaltan son producto del descuido de nosotros mismos, de que no escuchamos la voz del cuerpo. Sus voces interiores quieren hablarnos, comunicarnos las verdades que hay bajo la superficie rígida de nuestra vida exterior.

Para los celtas, lo visible y lo invisible son uno. El cuerpo ha sido una presencia desdeñada y negativa en el mundo de la espiritualidad porque se asocia al espíritu con el aire más que con la tierra. El aire es la región de lo invisible, del aliento y el pensamiento. Cuando se limita el espíritu a esta región, se denigra lo físico. Éste es un gran error, porque nada en el mundo es tan sensual como Dios. El desenfreno de Dios es su sensualidad. La naturaleza es la expresión de la imaginación divina. Es el reflejo más íntimo del sentido de la belleza de Dios. La naturaleza es el espejo de la imaginación divina, la madre de toda sensualidad; por eso es contrario a la ortodoxia concebir el espíritu exclusivamente en términos de lo invisible. Paradójicamente, el poder de la divinidad y el espíritu deriva de esta tensión entre lo visible y lo invisible. Todo lo que existe en el mundo del alma aspira vivamente a adquirir forma visible; allí reside el poder de la imaginación.

La imaginación es el puente entre lo visible y lo invisible, la facultad que los correpresenta y coarticula. En el mundo celta existía una maravillosa intuición de cómo lo visible y lo invisible entraban y salían uno del otro. En el oeste de Irlanda abundan las historias de fantasmas, espíritus o hadas asociados con determinados lugares; para los lugareños, estas leyendas eran tan familiares como el paisaje. Por ejemplo, existe una tradición de que jamás se debe talar un arbusto aislado en un campo porque puede ser un lugar de reunión de los espíritus. Existen muchos lugares considerados fortalezas de las hadas. Los lugareños jamás construían allí ni hollaban aquella tierra sagrada.


El cuerpo es la parte olvidada de Dios, la parte femenina, LaDiosa... la parte salvaje e instintiva, el mundo de las emociones, los sentimientos y los sentidos, porqué no, aquello que durante tanto tiempo hemos desdeñado y que, ahora, emerge con fuerza. Tanta que, muchas veces está siendo malinterpretado este concepto, y nos estamos yendo al otro lado del péndulo (cuando tan solo pensamos en términos de belleza exterior o cánones de belleza física impuestos desde fuera). Como bien concebían los celtas lo visible y lo invisible se entrelazan, ni a un lado ni a otro del péndulo, por favor. Hemos de buscar la armonía, eso es la verdadera belleza, incluso en los conceptos. Yo soy de la opinión, como O ´ Donohue, de practicar un arte nuevo: EL ARTE DE LA TRANSFIGURACIÓN. Con él os dejo y acabo por hoy.

Una espiritualidad de la transfiguración

La espiritualidad es el arte de la transfiguración. No debemos forzamos a cambiar adecuándonos violentamente a una forma predeterminada. No es necesario funcionar de acuerdo con la idea de un programa o plan de vida predeterminados. Más bien debemos practicar un arte nuevo, el de prestar atención al ritmo interior de nuestros días y nuestra vida. Así adquiriremos una nueva conciencia de nuestra presencia divina y humana. Todos los padres conocen un ejemplo dramático de esta clase de transfiguración. Vigilan cuidadosamente a sus hijos, pero éstos un buen día los sorprenden: los reconocen, pero su conocimiento de ellos resulta insuficiente. Hay que volver a escucharlos.

La idea de la atención es mucho más creativa que la de la voluntad. Con excesiva frecuencia, la gente trata de cambiar su vida, esgrimiendo la voluntad como una suerte de martillo para darle la forma adecuada. El intelecto identifica el objetivo del plan y la voluntad obliga a la vida a tomar la forma correspondiente. Es una forma exterior y violenta de afrontar lo sagrado de la propia presencia. Te expulsa con falsedades de ti mismo y puedes pasar años perdido en la selva de "tus programas mecánicos. espirituales. Puedes morir de una sed que tú mismo has causado. "

Si trabajas con otro ritmo, volverás fácil y naturalmente a tu propio yo. Tu alma conoce la geografía de tu destino. Sólo ella tiene el mapa de tu futuro; por eso puedes confiar en este aspecto indirecto, oblicuo de tu yo. Si lo haces, te llevará donde quieres ir; más aún, te enseñará un ritmo benigno para tu viaje. Este arte del ser no conoce principios generales. Pero la signatura de este viaje singular está grabada profundamente en tu alma. Si te ocupas de tu yo y tratas de acceder a tu propia presencia, hallarás el ritmo exacto de tu vida. Los sentidos son caminos generosos para llegar a tu casa.

Si prestas atención a tus sentidos, podrás alcanzar una renovación, más aún, una transfiguración total de tu vida. Tus sentidos son los guías para llegar a lo más profundo del mundo interior de tu corazón. Los mayores filósofos coinciden en que el conocimiento llega en gran medida por medio de los sentidos. Éstos son nuestros puentes al mundo. La piel humana es porosa; el mundo fluye a través de ti. Tus sentidos son poros enormes que permiten que entre el mundo. Si estás en sintonía con la sabiduría de tus sentidos, jamás serás un exiliado en tu propia vida, un forastero perdido en un lugar espiritual exterior construido por tu voluntad y tu intelecto.

Los sentidos como umbrales del alma


Durante mucho tiempo hemos creído que lo divino está fuera de nosotros. Llevados por esta convicción, hemos tensado nuestros anhelos hasta un grado desastroso. Es una gran soledad, ya que es el anhelo humano lo que nos vuelve santos. El anhelo es lo más bello que hay en nosotros; es espiritual, posee profundidad y sabiduría. Si lo enfocas en una divinidad remota, lo sometes injustamente a una tensión. Así, sucede que el anhelo busca lo divino, pero el exceso de tensión lo obliga a replegarse sobre sí mismo en forma de cinismo, vacío o negativismo. Así se puede destruir una vida hermosa. Pero no es necesario someterlo a tensión alguna. Si creemos que el cuerpo está en el alma y que ésta es un lugar sagrado, la presencia de lo divino está aquí, cerca de nosotros.

Por estar el cuerpo dentro del alma, los sentidos son los umbrales hacia ella. Cuando tus sentidos se abren por primera vez al mundo, la primera presencia que encuentran es la de tu alma. Ser sensual o sensorial es estar en presencia de la propia alma. Wordsworth, quien conocía la dignidad de los sentidos, escribió que "el placer es el tributo que debemos a nuestra dignidad como seres humanos". Es una visión profundamente espiritual. Tus sentidos te vinculan íntimamente con lo divino que hay en ti y a tu alrededor. Al sintonizar con los sentidos, puedes devolver flexibilidad a una creencia que se ha vuelto rígida y suavidad a una visión encallecida. Puedes abrigar y curar esos sentimientos atrofiados, barreras que nos destierran de nosotros mismos y nos separan de otros. Entonces ya no estamos desterrados de esa maravillosa cosecha de divinidad que se recoge secretamente en nuestro interior. Aunque veremos cada sentido por separado, es importante comprender que siempre actúan juntos. Se superponen. Lo vemos en las variadas reacciones ante el color. Esto significa que la percepción del color no es meramente visual.


Quedémos con eso, de momento: no podemos desdeñar los sentidos... ¡claro está!. Pero, digo yo y grito a los cuatro vientos: ¡¡¡Abajo con LA TIRANÍA del sentido de la vista!!!. Hay cuatro sentidos más... ¡e incluso cinco!!!. Pronto más. Espero os hayan gustado los textos de O ´ Donohue, tanto como a mí. Os quiero, ANN LOVE BELL

Han sido extractos del libro:
Anam Cara. El Libro de la Sabiduría Celta
de O ´ Donohue

martes, 7 de junio de 2011

Textos del Libro de la Sabiduría Celta, para mi Anam Cara.


Ya os he explicado en una anterior foto el significado de ‘Anam Cara’. Os lo recuerdo, nuevamente, por lo mucho que me gusta este concepto. Pues es un concepto, ya veréis… ¡Universal!!!. Hablaremos de ello, me gustará hacerlo en otras publicaciones, aportando mi granito de arena, pues es un tema muy conocido pero muy mal interpretado también.

La concepción celta de la amistad encuentra su inspiración y plenitud en la sublime idea del Anam cara. Anam es la palabra gaélica que significa «alma»; Cara es «amigo». De manera que Anam Cara significa «alma gemela, amigo espiritual e íntimo». Anam cara era una persona a quien uno podía revelar las intimidades ocultas de la vida. Esta amistad era un acto de reconocimiento y pertenencia. Cuando se tenía un Anam Cara, esa amistad trascendía todas las convenciones y categorías. Los amigos espirituales estaban unidos de una manera antigua y eterna. Este mismo concepto, o parecido, lo encontramos también en otras tradiciones.

Por ejemplo,
la tradición budista concibe la amistad según la bella idea del kaliyana mitra, el «amigo noble». Tu kaliyana mitra, lejos de admitir tus pretensiones, te obligará, con dulzura y mucha firmeza, a afrontar tu ceguera. Nadie puede ver su vida íntegramente. Así como la retina del ojo tiene un punto ciego, el alma tiene un lado ciego que no puedes ver. Por eso dependes del ser amado, que ve lo que tú no puedes ver. Tu kaliyana mitra es el complemento benigno e indispensable de tu visión. Semejante amistad es creativa y crítica; está dispuesta a recorrer territorios escabrosos y accidentados de contradicción y sufrimiento.

Uno de los anhelos más profundos del alma humana es el de ser visto. En el antiguo mito, Narciso ve su cara reflejada en el agua y queda obsesionado por ella. Desgraciadamente, no hay espejo en el que puedas ver el reflejo de tu alma. Ni siquiera puedes verte de cuerpo entero. Si miras detrás de ti, pierdes de vista el frente. Tu yo jamás te verá íntegramente. Aquel que amas, tu Anam Cara, tu alma gemela, es el espejo más fiel de tu alma. La integridad y la claridad de la amistad verdadera dibuja el contorno real de tu espíritu. Es hermoso contar con semejante presencia en tu vida


John O ´ Donohue - Anam Cara "El libro de la sabiduría celta". De este mismo libro os extraigo hoy unos textos más, son mi respuesta a uno de mis Anam Cara. Pues, dice O ´ Donohue, en su libro también: “El primer paso del amor es prestar atención al otro, un acto generoso de negación del propio yo. Paradójicamente, ésta es la condición que nos permite crecer”.

“Con su amistad penetramos en la tierna belleza y en los afectos de la Trinidad. Al abrazar esta amistad eterna nos atrevemos a ser libres. En toda la espiritualidad celta hay un hermoso motivo trinitario. Esta breve invocación lo refleja:

Los Tres Sacrosantos mi fortaleza son, que vengan y rodeen mi casa y mi fogón.

Por consiguiente, el amor no es sentimental. Por el contrario, es la forma más real y creativa de la presencia humana. El amor es el umbral donde lo divino y la presencia humana fluyen y refluyen hacia el otro.


Empiezo con los textos:

La naturaleza sagrada de la intimidad
Nuestra cultura está obsesionada por el concepto de relación. Todo el mundo habla de ello. Es un tema constante en la televisión, el cine y los medios de información. La tecnología y los medios no unen el mundo. Pretenden crear un mundo unido por redes electrónicas, pero en realidad sólo ofrecen un mundo simulado de sombras. Por eso nuestro mundo humano se vuelve más anónimo y solitario. En un mundo donde el ordenador reemplaza el encuentro entre seres humanos y la psicología reemplaza a la religión, no es casual que exista semejante obsesión por las relaciones.

Desgraciadamente, el término mismo se ha convertido en un centro vacío en torno del cual nuestra sed solitaria anda hurgando en busca de calor y comunión. El lenguaje público de la intimidad es en gran medida hueco y sus repeticiones incesantes suelen delatar la falta total de aquélla. La verdadera intimidad es una vivencia sagrada. Jamás exhibe su confianza y comunión secretas ante el ojo escopófilo de una cultura de neón. La intimidad verdadera es propia del alma, y el alma es discreta.

La Biblia dice que nadie puede vivir después de ver a Dios. Extrapolando esto, podría decirse que nadie puede vivir después de verse a sí mismo. A lo sumo se puede intuir la propia alma. Se pueden vislumbrar su luz, colores y contornos. Experimentar la inspiración de sus posibilidades y la maravilla de sus misterios. En la tradición celta, y en especial en la lengua gaélica, existe una fina intuición de que el acercamiento a otra persona debe encarnar un acto sagrado. En gaélico no existe nuestro "hola". Cuando uno se encuentra con otro, se intercambian bendiciones. Uno dice:

Día dhuit, "Dios sea contigo". El otro responde: Día is Muire dhuit, "Dios y María sean contigo". Cuando se separan, uno dice: Go gcumhdai Dia thu, "Que Dios venga en tu ayuda", o Gogcoinne Día thu, "Dios te guarde". El rito del encuentro comienza y termina con bendiciones. A lo largo de una conversación en gaélico se reconoce explícitamente la presencia divina en el otro. Este reconocimiento también está plasmado en antiguos dichos, tales como "la mano del forastero es la mano de Dios". La llegada del forastero no es casual; trae un don y un esclarecimiento particulares
.


Más textos, pues quería hoy referirme a la belleza, esa, que estoy convencida nuestro/s Anam Cara estimula en nosotr@s. Pues, “El amor no permanece enclaustrado en el corazón, sino que sale a construir tabernáculos secretos en el paisaje” y nos insta a manifestar nuestra belleza. Esa que, estando dentro, se refleja fuera… pero que, por supuesto no se rige por los cánones estéticos que la sociedad nos impone… ¡menos mal!!!. Pues el amor, el verdadero, no nos exige medidas anoréxicas ni caras simétricas, aunque saque de nosotros lo mejor… Así, sólo así, es cómo podemos decir, entonces, que ‘la cara es el reflejo del alma’… o, como dice O ´ Donohue: “. “La cara es el icono de la creación”.

De esto trata hoy este post, que espero os guste. Con sus palabras os dejo, pues son mejores y más dulces que las mías hoy, en respuesta cómo os he dicho… ya sabéis, a este tema que uno de mis Anam Cara siempre predica. Hoy, sólo sobre el rostro, eh… Jejeje, pronto más.


La cara es el icono de la creación

El paisaje es el primogénito de la creación. Existían cientos de millones de años antes de que aparecieran las flores, los animales o el ser humano. Estaba aquí por su cuenta. Es la presencia más antigua en el mundo, aunque necesita una presencia humana que lo reconozca. Cabe imaginar que los océanos enmudecieron y los vientos se sosegaron cuando apareció el primer rostro humano sobre la Tierra; es lo más asombroso de la creación. En el rostro humano el universo anónimo adquiere intimidad. El sueño de los vientos y los océanos, el silencio de las estrellas y las montañas alcanzaron una presencia materna en la cara. Aquí se expresa el calor secreto, oculto de la creación. La cara es el icono de la creación. En la mente humana, el universo entra en resonancia consigo mismo. La cara es el espejo de la mente. En el ser humano, la creación encuentra la respuesta a su muda súplica de intimidad. En el espejo de la mente la difusa e interminable naturaleza puede contemplarse.

La cara humana es un milagro artístico. En esa superficie pequeña se puede expresar una variedad e intensidad increíble de presencia. No existen dos rostros idénticos. En cada uno hay una variación particular de presencia. Cuando amas a otro, durante una separación prolongada es hermoso recibir una carta, una llamada telefónica o intuir la presencia de la persona amada. Pero es más profunda la emoción del regreso, porque ver el rostro amado es entonces una fiesta. En ese rostro ves la intensidad y la profundidad de la presencia amorosa que te contempla y viene a tu encuentro. Es hermoso volver a verte. En África ciertos saludos significan "te veo". En Conamara, la expresión empleada para decirle a alguien que es admirado o popular es: Tá agaidh an phobail ort, es decir, "el rostro del pueblo se vuelve hacia ti".

Cuando vives en el silencio y la soledad del campo, las ciudades te sobresaltan. Hay muchas caras en ellas: rostros extraños que pasan rápida e intensamente. Cuando los miras, ves la imagen de la intimidad particular de su vida. En cierto sentido, la cara es el icono del cuerpo, el lugar donde se manifiesta el mundo interior de la persona. El rostro humano es la autobiografía sutil pero visual de cada persona. Por más que ocultes la historia recóndita de tu vida, jamás podrás esconder tu cara. Ésta revela el alma; es el lugar donde la divinidad de la vida interior encuentra su eco e imagen. Cuando contemplas un rostro, miras en lo profundo de una vida.
La infinitud de tu interioridad.

La persona humana es un umbral donde se encuentran muchas infinitudes: la del espacio que se extiende hasta los confines del cosmos; la del tiempo que se remonta a miles de millones de años; la del microcosmos, acaso una mota en tu pulgar que contiene un cosmos interior, tan pequeño que es invisible para el ojo. La infinitud en lo microscópico es tan deslumbrante como la del cosmos. Sin embargo, la que acosa a todos y que nadie puede suprimir, es la de la propia interioridad. Detrás de cada rostro humano se oculta un mundo. En algunos se hace visible la vulnerabilidad de haber conocido esa profundidad oculta. Cuando miras ciertas caras, ves aflorar la turbulencia del infinito. Ese momento puede producirse en la mirada de un extraño o durante una conversación con un conocido. Bruscamente, sin intención ni conciencia de ello, la mirada se vuelve vehículo de una presencia interior primordial. Dura un segundo, pero en ese brevísimo ínterin, aflora algo más que la persona. Otra infinitud, aún no nata, empieza a asomar. Te sientes contemplado desde la insondable eternidad. Esa infinitud que te mira viene de un tiempo antiguo. No podemos aislamos de lo eterno. Inesperadamente nos mira y nos perturba desde las súbitas oquedades de nuestra vida rígida. Una amiga aficionada a los encajes suele decirme que la belleza de estos adornos reside en los agujeros. Nuestra experiencia tiene la estructura de un encaje.

El rostro humano es el portador y el punto de exposición del misterio de la vida individual. Desde allí, el mundo privado, interior de la persona se proyecta al mundo anónimo. Es el lugar de encuentro de dos territorios ignotos: la infinitud del mundo exterior y el mundo interior inexplorado al que sólo tiene acceso el individuo. Éste es el mundo nocturno que yace detrás de la luminosidad de la faz. La sonrisa de un rostro es una sorpresa o una luz. Cuando aflora una sonrisa, es como si súbitamente se iluminara la noche interior del mundo oculto. Heidegger dijo en bellas frases que somos custodios de umbrales antiguos y profundos. En el rostro humano se ve el potencial y el milagro de posibilidades eternas.

La cara es el pináculo del cuerpo. Éste es antiguo como la arcilla del universo de la cual está hecho; los pies en el suelo son una conexión constante con la Tierra. A través de tus pies, tu arcilla privada está en contacto con la arcilla primigenia de la cual surgiste. Por consiguiente, tu rostro en la cima de tu cuerpo significa el ascenso de tu arcilla vital hada la intimidad y la posesión del yo. Es como si la arcilla de tu cuerpo se volviera íntima/personal a través de las expresiones siempre renovadas de tu cara. Bajo la bóveda del cráneo, la cara es el lugar donde la arcilla de la vida adquiere verdadera presencia humana.


Y el útimo texto, por hoy, para acabar y redondear el tema, "cerrando círculos, sin dejar flecos":

La cara y la segunda inocencia

Tu cara es el icono de tu vida. En el rostro humano, una vida contempla el mundo y a la vez se contempla. Es aterrador contemplar una cara donde se han asentado el resentimiento y el rencor. Cuando una persona ha llevado una vida desolada, buena parte de su negatividad jamás desaparece. El rostro, lejos de ser una presencia cálida, se vuelve una máscara dura. Una de las palabras más antiguas para designar a la persona es la griega prosopon, que originalmente era la máscara de los actores en el coro. Cuando la transfiguración no alcanza al resentimiento, la ira o el rencor, el rostro se vuelve máscara. Sin embargo, también se conoce lo contrario, la hermosa presencia de un rostro viejo que a pesar de los surcos que dejan el tiempo y las vivencias, conserva una bella inocencia. Aunque la vida haya dejado su huella cansina y dolorosa, esa persona no ha permitido que tocara su alma. Ese rostro proyecta al mundo una bella luminosidad, una irradiación que crea una sensación de santidad e integridad.

Tu cara siempre revela quién eres y lo que la vida te ha hecho. Pero es difícil para ti contemplar la forma de tu propia vida, demasiado cercana a ti. Otros pueden desentrañar buena parte de tu misterio al ver tu cara. Los retratistas dicen que es muy difícil pintar el rostro humano. Se dice que los ojos son la ventana del alma. También es difícil aprehender la boca en el retrato individual. De alguna manera misteriosa, la línea de la boca parece revelar el contorno de una vida; labios apretados suelen reflejar mezquindad de espíritu. Hay una extraña simetría en la forma como el alma escribe la historia de su vida en los rasgos de una cara.


Son extractos del Libro de la Sabiduría Celta, ya citado. Pronto más.

lunes, 6 de junio de 2011

Anam Cara... un vínculo indisoluble.


Para l@s de mi manada... os publico aquí también una foto que acabo de editar en mi hoja de facebook, trata sobre: el 'ANAM CARA'... un vínculo indisoluble.

Y es una información extraída del Libro "ANAM CARA" de John O´Donohue. Libro de la sabiduría Celta.

“Anam Cara” significa «alma gemela, amigo espiritual e íntimo», una persona a quien puedes revelar las intimidades más ocultas de tu vida, enmarcado por la creencia Celta espiritual de que hay almas en constante conexión y unión. En la tradición Celta se cree que el alma irradia todo sobre el cuerpo físico (lo que algunos denominan “aura”) y cuando alguien se conecta con otra persona entregándose de forma íntegra y abierta (sabiendo que dispone de la confianza total de esa persona), sus dos almas comienzan a fluir juntas. Por tanto, esta “simbiosis” significa un acto de reconocimiento y pertenencia que trascien­de las convenciones establecidas por los hombres (como la moral) y las categorías definidas en la sociedad para cualquier tipo de relación entre dos personas. Uno está unido de manera remota y eterna con el “Anam Cara” y ese nexo despierta y fomenta­ una complicidad profunda y especial entre ambos que transforma su vínculo de unión en indisoluble.

Un punto importante acerca del “Anam Cara” es que esta figura sólo aparece cuando hemos llegado a una determinada fase de maduración, en una etapa de nuestra vida en la que el desarrollo personal nos hace reconocerla de forma inmediata, al mismo tiempo que somos capaces de apreciar la presencia de esta otra persona y desarrollar este tipo de rica relación entre ambos. Por tanto, para poder apreciar este vínculo, primero debemos reconocer nuestra propia luz interior (lo que no siempre es fácil de hacer) y los Celtas creían que la formación y compañía de un "Anam Cara" ayudan a despertar tu conciencia sobre tu propia naturaleza, miedos y verdades.

Un aspecto místico de la verdadera alma gemela es que el inicio de estas relaciones requieren muy poco esfuerzo porque, por lo general, desde el primer contacto existe una sensación de conocer a esa otra persona, de conocer cosas sobre ella que no podrías saber ni entender sin haber tenido un contacto previo con esta persona (tal vez en otra vida, ¿quién sabe?... o … ¿será un “dejà vu”?…).

A tu “Anam Cara” puedes revelarle tu “yo” interior, es decir, el cuerpo, la mente y el co­razón, sabiendo que vas a ser comprendido tal y como eres, sin máscaras ni pretensiones; en la plena confianza de sentirte comprendido, que, a su vez, es sentirte libre para proyectar sobre él la persona que realmente eres porque gozas de su total confianza y protección. Por tanto, una amistad de tal calibre supone un acto de entrega, reconocimiento y arrai­go absoluto por ambas partes.
(lo saqué del libro citado y de la red...)

Para dedicároslo, a los de MiManada, junto con estas BENDICIONES...

‎"Aquel que no puede aullar, no podrá encontrar su manada." -CHARLES SIMIC-
De: Ann Love Bell

jueves, 19 de mayo de 2011

LA MATRIZ DE LA VIDA, vídeo en la red...

LO QUE UNO CREE... ¡ES!!!. VER: Interesante documental


La importancia del 'efecto placebo'...

THE LIVING MATRIX, (La matriz de la vida) es un espacio donde visionarios y médicos hablan de la próxima revolución de la sanación, exponiendo el campo morfogenético del cuerpo humano y curaciones milagrosas como el placebo.

Todo para la sanación esta en nuestra información sobre la enfermedad, en nuestra forma de pensar, en la mente y en el entorno de nuestro medio ambiente... y se irá viendo que todo surge de las reacciones emocionales, mentales, energéticas, y la coherencia del corazón. Realmente se comienza a descifrar que podemos llegar a la auto-regeneración.

Participan entre otros Bruce Lipton, Ruperte Sheldrake y Fritz Popp.
Campos Morfogenéticos, el poder de la Conciencia, Campo Unificado, Biofotones, Física Quántica aplicada a la medicina. Estos son algunos de los apasionantes temas que marcan una nueva manera de pensar que se enfoca más en la sanación natural y menos en la enfermedad.

De todos modos ya podemos hablar de hechos. Son incontables los científicos que abandonan el viejo paradigma mecanicista y se pasan a la práctica de una medicina integral, una medicina que comprende la importancia de la Conciencia y la Mente en la generación y curación de una enfermedad.

La mayoría de las personas aún están afectadas por el viejo paradigma de Newton que induce a pensar en las personas como máquinas que solo responden a la física y la química clásicas. El nuevo paradigma, fruto de los avances de la ciencia, ya nos habla de una nueva medicina en donde el paciente tiene mucho para hacer por su recuperación. La enfermedad, entonces, no es algo que simplemente te sucede por causas azarosas, tiene que ver contigo y por lo tanto tu puedes hacer mucho para librarte de ella.

Espero os guste.

Fuente de imagen, texto y documental:'Copiar y pegar' de "La red" (Internet)

martes, 17 de mayo de 2011

De La Cultura que Honra. LOS DOS CAMINOS:MASCULINO Y FEMENINO, hacia una nueva cultura de las relaciones

De La Cultura que Honra. LOS DOS CAMINOS:MASCULINO Y FEMENINO, hacia una nueva cultura de las relaciones, dónde se pretende el emerger de lo femenino y masculino auténticos.



"El Camino Masculino es la vía de la dignidad, la conciencia y la voluntad. Tiene algo vertical, un rasgo de rectitud, de columna vertebral. Conlleva la alineación de la libertad y el poder. Consiste en renunciar a todo en el servicio absoluto e inquebrantable a lo que uno... considera lo más profundamente hermoso y verdadero"

"El camino Femenino es la vía del erotismo y el corazón. Tiene un rasgo horizontal. Mediante la apertura a la interconexión con cuanto nos rodea, El Camino Femenino consiste en permitir que el dolor y la alegría sagrados de la vida corran por nuestras venas, por la sangre. Guarda relación con la confianza, la sabiduría corporal, la visión intuitiva y la expresión tierna, sensual e intrépida".

Me parece una interesante visión armonizadora de los opuestos, podéis verla en youtube, en una serie de videos. Aquí os dejo uno: Pregunta 1. LA NUEVA CULTURA DE LAS RELACIONES


A mí me parece un tema fascinante, el tema claro; a ellos no los conozco y poco puedo opinar... ya me diréis que os parece.

lunes, 16 de mayo de 2011

“Hoy día falta tensión sexual en las parejas”: Un artículo interesante de LA CONTRA, by Mark Josephs-Serra. Y dos 'posts' más sobre LA RECEPTIVIDAD.



"Hoy las mujeres rechazan ser dominadas
por hombres emocionalmente ausentes, inmaduros y
arrogantes, a los que hay que cuidar
como niños a la vez que admirar" -Mark Josephs-Serra- Jajajaja... ¡AhíLeHaDao'!!!.¡MeEncanta!!!


Comparto hoy este artículo de LA CONTRA que, aunque es de hace un par de años, refleja muy bien lo que está pasado en la relación "hombre y mujer" actualmente. Y los cambios que hay que hacer para, verdaderamente, complementarnos. Lo he encontrado publicado en el face de un amigo de una amiga... y... ¡MeHaEncantao'!!!

Como es posible que, alguno de vosotros no lo pueda leer bien, por el tamaño al ser una foto, os adjunto aquí el enlace de la hemeroteca donde está el artículo original:http://hemeroteca.lavanguardia.com/preview/2009/09/22/pagina-60/79217196/pdf.html

Habla, el artículo, sobre varios puntos interesantes que yo ya he tratado... y, por ello, me gustaría remarcar: la "indiferencia afectiva" (aquí os dejo link a la entrada que habla de eso), que muchos hombres "padecen" últimamente... y digo "padecen" porque ya sabéis mi opinión: ¡No es 'estilo' sino PATOLOGÍA!!!. Y de la receptividad, que muchas mujeres confunden con "pasividad".

Precisamente sobre LA RECEPTIVIDAD, principio femenino, tengo ya algo publicado en mi página de comunidad, que os voy a trascribir aquí ahora. Son dos post diferentes:

PRIMER POST:
Receptividad by OSHO


Ser receptivo es una de las cualidades más importantes de la vida, pues nos prepara para saber usufructuar todo lo que sucede, con una nueva postura. Cuando no somos receptivos podemos desarrollar una actitud de oposición contra los acontecimientos de nuestra vida, siempre considerando que merecíamos algo mejor o que no hemos recibido lo suficiente.

Si la receptividad está presente, aceptamos con gratitud lo que quiera que la vida nos reserve, y mantenemos la conciencia de que, no importa lo que estemos experimentando, era esto exactamente lo que necesitábamos para nuestro crecimiento interior.

Saber escuchar también es uno de los atributos de la receptividad, pues muchos se quejan de no recibir atención, pero se muestran incapaces de escuchar al otro.

Esta práctica exige una apertura total del corazón y dejarse tomar completamente por la energía del amor, sin el cual jamás conseguiremos sentirnos parte indisociable del Todo y, consiguientemente, experimentar la bienaventuranza.

Cada vez que nos sentimos colmados por la energía amorosa, nos volvemos abiertos y disponibles para compartir este sentimiento con el resto del mundo, sin resistencia o aprensión alguna.

Para recibir, es preciso que estemos totalmente disponibles, de modo a permitir que una semilla llegue hasta nosotros, para que sólo entonces sea germinada por nuestra llama interior y fructifique, alcanzando al resto del mundo.

" Qué es dar y qué es recibir

... Casi todo el mundo piensa que sabe lo que es recibir... pero, a menos que des amor, no sabes lo que es dar, lo mismo es verdadero sobre recibir: a menos que seas capaz de recibir amor, no sabes lo que es recibir. Deseas ser amado, pero no has pensado acerca de esto: ¿eres capaz de recibir amor? ¡Hay tantas barreras que no te permiten recibirlo!

La primera es esta: tú no te respetas; de ahí, cuando el amor llega a ti, no te sientes bastante adecuado para recibirlo. Pero te pones en tal tribulación, que no puedes siquiera ver un hecho simple: debido a que nunca te has aceptado tal como eres, a que jamás te has amado... ¿cómo puedes lograr recibir el amor de alguien?

Tú sabes que no eres digno de él, pero no quieres aceptar y reconocer esa idea tan estúpida que te ha alimentado, de que no eres digno de amor. Siendo así ¿qué hacer? Simplemente rehúsas el amor. Y, para rehusar el amor, tienes que encontrar disculpas.

La primera y más importante disculpa es que eso no es amor – he ahí por qué no lo acepto. Tú no crees que alguien te ame. Cuando tú mismo no te amas, cuando tú no te has visto – tu belleza, tu gracia, tu grandiosidad - ¿cómo puedes creerlo cuando alguien te dice: Tú eres bello. Veo en tus ojos una profundidad insondable de tremenda gracia. Veo un ritmo en tu corazón, en sintonía con el universo.

Tú no puedes creer en todo eso – es demasiado. Estás acostumbrado a ser condenado, estás acostumbrado a ser punido, estás acostumbrado a ser rechazado, estás acostumbrado a no ser aceptado tal como eres – estas cosas las recibes muy fácilmente.

El amor tendrá un tremendo impacto sobre ti, porque habrás de pasar por una gran transformación antes de recibirlo... Para evitar el rechazo, es mejor rechazar el amor. He aquí por qué las personas no aceptan el amor.


Ellas lo desean, ellas lo anhelan. Pero cuando llega el momento y alguien está dispuesto para derramar su amor sobre ti, tú te retraes. Tu retraimiento tiene una psicología profunda. Tienes miedo: esto es lindo, pero ¿cuánto va a durar? Tarde o temprano mi realidad será revelada. Es mejor estar alerta desde el comienzo.

Amor quiere decir intimidad, amor quiere decir dos personas acercándose cada vez más, el amor quiere decir dos cuerpos, pero una única alma. Tienes miedo... Es el miedo al rechazo lo que no te permite recibir amor"


Fuente:OSHO, Satyam Shivam Sunderam.

SEGUNDO POST:
Significado emocional: Problemas Menstruacion, dificultad en la entrega...


Hoy quería hablaros de la RECEPTIVIDAD, y… todo me ha llevado a este texto. ¿Será que estoy pre-“mestruosa" hoy?-jeje-. Me ha parecido interesante, hace mucho que leí el libro y ya ni me acordaba. Así que refrescaremos tod@s , o al menos yo, la memoria. Ahí va:

"El flujo mensual es expresión de feminidad, fertilidad y receptividad. La mujer está sometida a este ritmo. Tiene que amoldarse a él y aceptar las limitaciones que le impone. Con el término de amoldarse tocamos un aspecto fundamental de la feminidad: la abnegación. Al decir feminidad nos referimos al principio general del polo femenino en el mundo, al que los chinos, por ejemplo, llaman «Yin», los alquimistas simbolizan con la Luna y la psicología profunda expresa con el símbolo del agua. Desde esta óptica, cada mujer no es sino manifestación del principio femenino arquetípico. El principio femenino puede definirse por su receptividad. Así en «I Ging» se lee: «Lo masculino rige lo creativo, lo femenino rige lo receptivo.» Y, en otro lugar: «En la receptividad está la mayor capacidad de entrega del mundo.»



La capacidad de entrega es la característica esencial de la mujer: es la base de todas las demás facultades, como la de apertura, absorción, acogida. La capacidad de entrega exige también la renuncia a la actuación activa. Examinemos los símbolos de la feminidad: la Luna y el agua. Ambos renuncian a irradiar y emitir como sus polos opuestos, el Sol y el fuego. Por ello, son capaces de absorber, acumular y reflejar la luz y el calor. El agua renuncia a la pretensión de poseer forma propia: adopta cualquier forma. Se amolda, en entrega.


La polaridad Sol y Luna, fuego y agua, masculino y femenino, no lleva implícita valoración alguna. Toda valoración sería absolutamente improcedente, ya que, por sí solo, cada polo está incompleto: para estar entero necesita del otro polo. Ahora bien, esta calidad de entero sólo se consigue cuando ambos polos representan plenamente su peculiaridad específica. En muchas reinvindicaciones emancipadoras se pasan por alto fácilmente estas leyes del arquetipo. Sería una tontería que el agua se quejara de no poder arder ni brillar y por ello se sintiera inferior. Precisamente por no poder arder puede recibir, capacidad a la que el fuego tiene que renunciar. Uno no es mejor ni es peor que el otro, sólo es diferente. De esta diferencia entre los polos surge la tensión llamada «vida». Nivelando los polos no se consigue eliminar oposiciones. La mujer que acepte y viva plenamente su feminidad nunca se sentirá «inferior».

La «no reconciliación» con la propia feminidad subyace en la mayoría de los trastornos menstruales y en muchos otros síntomas del campo sexual. La entrega, la adaptabilidad, siempre es difícil para el ser humano, exige renuncia a la propia voluntad, al yo, al predominio del ego. Uno tiene que sacrificar algo de su ego, una parte de sí, y esto es lo que la menstruación exige de la mujer. Porque, con la sangre, la mujer sacrifica una parte de su fuerza vital. La regla es un pequeño embarazo y un pequeño parto. Y, en la medida en que una mujer no esté conforme con esta «regla», se producirán trastornos y dolencias menstruales. Éstos indican que una parte de la mujer (por lo general, inconscientemente) se rebela ya sea a la regla, al sexo o al hombre, o a todo ello"


FUENTE: LA ENFERMEDAD COMO CAMINO

Y hoy, Mark Josephs-Serra,nos aclara aún más


"La receptividad,
principio femenino, no es pasividad.

Pues dígame qué es
.
Responder a estímulos constantes. La mujer
evolucionada es feroz, no es domable, derrumba
todo lo que no es real. Su enfoque
es la conexión emocional y sensorial".
De ello seguiremos hablando...

Pues estoy completamente de acuerdo: Ni la indiferencia afectiva es desapego, ni la receptividad es pasividad. Os debo un 'post' sobre esto, sobre el tema que este artículo, que me ha 'encantao', propone. Pronto más.