Ideogramas Reiki - Ann Love

Qué es el Reiki?

Por ANN LOVE BELLANN LOVE BELL


Reiki es la capacidad que tiene toda persona de convertirse en un canal de Energía Vital Universal.

domingo, 31 de enero de 2010

TANTRA, el Origen, el Camino de lo Femenino.

Aquí os dejo un artículo de un tal JESÚS GÓMEZ que encontré ayer en internet y me ha gustado, pues habla de lo mismo que LaDiosaenMí me dice. Me ha resultado cuanto menos curioso que, a medida que lo leía, pensaba que era como si lo estuviese escribiendo yo… ¡Así que, me ahorro el trabajo!. Un fuerte abrazo, que lo disfrutéis. Con amor,
ANN LOVE BELL

TANTRA
LA NOVELA DEL MUNDO
Y LA TENTACIÓN DE LO FEMENINO

Oí un día, hace poco, una conferencia de un espiritualista, un yogui hindú. Después de hablar de temas bastante acertados acerca de la no-realidad del mundo material, de la necesidad de conectar con nuestro verdadero ser, el Espíritu que realmente somos, pasó a hacer diversas consideraciones sobre cuál era el camino para llegar a esa parte de nosotros mismos que está más allá de la conciencia corporal y tridimensional. Y comenzó a hablar de la necesidad de renunciar al mundo y muy especialmente a la sexualidad, que debía usarse sólo en el ámbito del matrimonio y con la única finalidad de la procreación. Y ahí no pude por menos que quedarme perplejo. Otra vez tenía delante de mí la vieja energía. Una persona espiritual, un yogui, que volvía a reflejar toda la visión masculinizante de la espiritualidad que nos ha inundado por miles de años. Lo veía claramente: era un hombre hablando para los hombres. Lo femenino, de nuevo, volvía a ser la TENTACIÓN. Otra vez la manzana de Eva.

Todo este mundo ha sido creado por el hombre, o mejor, por la mente masculina, por el hemisferio izquierdo. Todas las religiones y todos los caminos espirituales con muy pocas excepciones (el Tantra, algunas vías chamánicas o místicas como el Sufismo, o en el cristianismo…) han sido concebidos por esa mente masculina, incluso el yoga.

Lo que ha pasado es claro: la mente masculina, el hemisferio izquierdo, analítico, conceptual, comienza a “ver” el mundo y se empieza a hacer preguntas de porqué, de qué es, de quién soy yo. Hasta aquí todo bien…

Y empieza entonces a darse cuenta de que el mundo material no es sólo lo que hay. Que hay otra realidad aparte y que esa realidad también somos nosotros. Es más, que esta realidad es una fabricación, reflejo de lo otro, es maya, ilusión, en el sentido de carente de existencia por sí misma. Y le pone un nombre a esa otra realidad: le llama Dios, Krisna, Espíritu, etc.

Y ahí comienza la locura. La mente masculina decide que quiere ir a eso que está más allá, y en su visión parcial y separativista (hemisferio izquierdo), designa el mundo material como opuesto adonde quiere ir. Por lo tanto, y desde esa visión de separatividad de una cosa de la otra, comienza ya a fabricar doctrinas, religiones, vías espirituales. A “canalizar” textos sagrados, en sus múltiples formas y tradiciones, que, entre grandes dosis también de sabiduría y de visión de la realidad del universo, de alguna forma siempre confirman su visión: tienes que rechazar la tierra, apartarte del mundo, para ir hacia Mi (el Espíritu). Y entonces lo masculino decide cual es la vía: la renuncia, el retiro de este mundo. Y desde esa decisión, por supuesto, esa mente conceptual del hemisferio izquierdo, empieza a fabricar ya una serie de normas de comportamiento, normas morales que condenan (pecado) un lado “en aras” de lo otro. La demencia (esquizofrenia) del mundo ha comenzado.


Y en esa esquizofrenia recién creada, esa mente de lo masculino se encuentra con algo que le contradice: lo femenino, y su mayor representante aquí en la tierra, la mujer. Se encuentra entonces con que, a pesar de toda su lógica dualista de que la materia es opuesta al espíritu, la materia le atrae poderosamente, y sobre todo cuando ve esa fuerza de la materia plasmada en la maravillosa energía y formas femeninas, en la mujer.
Así que, asustada tremendamente por su propia contradicción, esa mente del hemisferio izquierdo no tiene más remedio que llegar a una conclusión: lo femenino, y por supuesto la sexualidad, como la fuerza subyacente de atracción, es la TENTACIÓN, lo que le desvía del camino.

La mujer se convierte entonces en la representante del mal, en la tentación que puede apartar a esa mente masculina del objetivo que ella misma ha decidido: escapar del mundo.

Todo este es el esquema que subyace a nuestro mundo, a toda nuestra civilización humana desde hace miles de años, ya sea en oriente, como en occidente. Es necesario recordar que, incluso en la India hinduista, la madre del yoga, antiguamente las mujeres eran quemadas con el marido, si éste moría antes. Era el hombre el que se “iluminaba”. Era él el que buscaba y tenía derecho a la iluminación. Ha sido así en todos los lugares de la tierra, en todas las religiones y vías espirituales, y en muchos sitios, lamentablemente, sabemos que sigue hoy en día siendo de la misma forma. La mujer siempre fue considerada un subproducto, muy peligroso, eso sí. Y esto ha sido así en el budismo, en el hinduismo, en el islam, en el judaísmo, en el cristianismo, y en prácticamente todas las vías espirituales de los últimos tres mil años. Sólo algunas vías o grupos dentro de cada camino espiritual o religioso fueron ajenas a este tipo de demencia. Y por supuesto, perseguidas o marginadas. Y el Tantra fue una de estas vías.

Lo femenino, y todo lo ligado a la energía femenina, han dado pavor al hombre, a la mente masculina del hemisferio izquierdo, hasta el punto de llegar a las aberrantes locuras que conocemos de nuestra historia.

El Tantra se remonta al origen de los tiempos y es, de hecho, el padre del yoga. Toda la visión actual de la Nueva Era, todo eso que hemos oído innumerables veces, “que el cielo es igual que la tierra”, “que lo de arriba es igual que lo de abajo”, “que el microcosmos contiene al macrocosmos”, es ni más ni menos que la visión del Tantra. La visión actual de la Nueva Era viene como producto y síntesis de diversas vías de experiencia de la realidad, cuya confluencia se ha producido, o se tenía que producir inevitablemente en esta era: el Tantra Yoga, el Budhismo, la Psicología occidental, la ciencia occidental (especialmente la Física Cuántica) y algunas otras vías místicas como el chamanismo tolteca o el Sufismo.

El Tantra vio el mundo con la mirada de la unidad: la síntesis del hemisferio izquierdo y el derecho, lo masculino y lo femenino, reconociendo que lo femenino es lo que realmente daba el poder, la visión holística, para salir de la locura de una mente anclada a la visión masculinizante del mundo. Lo femenino, con todas sus connotaciones, dejó por lo tanto de ser “el peligro”. Todo lo contrario, lo femenino, se convirtió en la clave, siendo, de hecho, el Tantra mencionado muchas veces como “la vía del culto a lo femenino”.

Desde la perspectiva del Tantra, no hay “tentación”, ni por supuesto pecado en el mundo material. Sólo hay niveles de conciencia y de experimentar esa realidad que es también Dios. Podemos experimentar la materia desde nuestra conciencia animal (supervivencia, ataque, defensa), desde nuestra conciencia emocional (culpa, dependencia emocional, posesividad), desde nuestra conciencia mental humana (mente conceptual y analítica, separatividad, poder de manipular y controlar), o también podemos experimentar la materia desde nuestra conciencia espiritual (4º chakra – corazón, unidad). Lo mismo con la sexualidad, como energía primordial unida a la manifestación del universo. Podemos vivir nuestra sexualidad desde la conciencia animal y emocional (1º y 2º chakra), desde nuestra conciencia mental (3er chakra), o llevar nuestra sexualidad hacia la experiencia de la unión (4º chakra – espiritualidad).


Sólo nuestra ignorancia y temor nos ha hecho, y nos sigue haciendo, ver peligro en la sexualidad y en la materia, y por supuesto, siempre esa es una visión de la mente masculina, se manifieste a través de un hombre o de una mujer.

No hay enemigos.
No hay ningún lugar a donde ir.

“La Illaha ill’Allah” decía los sufíes.
Sólo existe Dios, nada más que Dios.

Dios es todo, materia y espíritu, amor y sexo, cuerpo y alma.

Om Namah Sivaya!

(Artículo publicado por Jesús Gómez en la revista "Espacio Humano", Septiembre-2006.)

sábado, 2 de enero de 2010

EL ESPACIO SAGRADO DEL CORAZÓN, leyendo a Drúnvalo Melchizedec

Hoy estoy leyendo y quiero hacerte partícipe, amigo lector, de trozos de mis lecturas.

Después de los vídeos de Drúnvalo Melchizedec, estoy leyendo su libro “Viviendo en el corazón”, y dice, sobre un tema que viene estando últimamente muy presente en mi propia experiencia… SOBRE


¡EL ESPACIO SAGRADO DEL CORAZÓN!:

“ El espacio sagrado del corazón, también llamado por algunos la cámara secreta del corazón, es una dimensión intemporal de la conciencia donde todas las cosas son posibles, aquí y ahora. En todos los antiguos escritos del mundo y las tradiciones orales hay referencias a un lugar especial o secreto dentro del corazón. Los cortos versos del Chandogya Upanishad al principio de este libro son un ejemplo. Otro es el libro asociado con la Torah llamado La Camara secreta del corazón.

Puede ser que la ciencia esté empezando cautelosamente a acercarse a este entendimiento. Un grupo de investigación, el Instituto de Matemáticas del Corazón en Boulder Creek, California, que está conectado con la Universidad de Stanford, ha encontrado un dato muy interesante. Esta información puede ser útil para algunos de ustedes que estén tratando de entender el corazón. No es fácil de entender, pero cuando la mente coopera, el corazón responde.

Siempre ha existido esta paradoja: cuando un bebé es concebido, el corazón humano empieza a latir antes de que se forme el cerebro. Esto ha llevado a los doctores a desear saber de dónde viene la inteligencia para iniciar y regular los latidos del corazón. Para sorpresa del mundo médico, los científicos del Instituto de Matemáticas del Corazón han descubierto que el corazón tiene su propio cerebro: sí, un cerebro real con células cerebrales. Es muy pequeño, tiene cerca de cuarenta mil células, pero es un cerebro, y obviamente es todo lo que el corazón necesita. Este fue un enorme descubrimiento y da autenticidad a todos los que por siglos han hablado o escrito acerca de la inteligencia del corazón.

Los científicos del Instituto de Matemáticas del Corazón han hecho tal vez un descubrimiento más grande. Han probado que el corazón humano genera un campo de energía más grande y más poderoso que ningún otro órgano del cuerpo, incluyendo el cerebro dentro del cráneo. Encontraron que este campo electromagnético tiene alrededor de tres metros de diámetro con el eje centrado en el corazón. Su forma se asemeja a la forma de dona de un toroide (tubo toro), el cual es considerado como la forma más primaria y única del universo.”
Drúnvalo, también, relata a continuación su experiencia personal, y la de otras personas, del espacio sagrado del corazón y acaba diciendo sobre ello:

“Las historias continúan una tras otra, siempre diferentes, siempre íntimamente personales para el que está meditando en el corazón. Después de escuchar cientos de estas historias, queda claro que hay otra realidad en el corazón que es tan importante o puede que más importante que este mundo estructurado de la mente en el cual todos nosotros aparentemente vivimos.

Lo que puede impedirte tener esta experiencia-
Hay razones por las que algunas personas no pueden entrar al corazón, o si encuentran ese lugar especial, se sienten forzadas a dejarlo inmediatamente. Me tomó casi dos años de enseñanza y de escuchar a quienes no pudieron entrar empezar a entender por qué sucedía eso.

Como ya había apuntado antes, aquellos que han tenido experiencias emocionales traumáticas en su vida, especialmente experiencias negativas en sus relaciones y con el amor, frecuentemente reviven este dolor cuando entran al espacio sagrado del corazón, y esto es tan doloroso que sienten que deben salir. Este es el problema predominante.

También está el problema del miedo, miedo a lo desconocido. Algunas personas se dan cuenta instantáneamente de lo "reales" que son las imágenes del corazón cuando empiezan a experimentarlas, y el miedo entra en su espíritu y las lleva hacia fuera. Me he dado cuenta de que si este es el caso y logramos que la persona permanezca ahí dentro por un corto tiempo, el miedo frecuentemente se va y todo está bien. El secreto está en cómo hacer que la persona permanezca lo suficiente para disolver el miedo.

El tercer problema, del cual también hablé al principio de este libro, es cuando las personas tienen expectativas de ser capaces de "ver" de una cierta manera y no se dan cuenta de que pueden "ver" de otras maneras, oyendo, tocando, oliendo o saboreando.”

Antes de lo anterior, en capítulos anteriores Drúnvalo también escribe:

“Aquí hay algo de información muy interesante: la Fuerza Aérea de los Estados Unidos había hecho contacto conmigo cuando estaba trabajando en limpiar la contaminación del aire, primero con la R-2 y después usando mi Mer-Ka-Ba, y en discusiones personales me revelaron algo muy interesante. Muchos de mis estudiantes del Mer-Ka-Ba me habían estado diciendo, y yo mismo he visto esto, que en el momento en que activaban su Mer-Ka-Ba por primera vez, en algunas ocasiones se encontraban rodeados de helicópteros negros. Y frecuentemente los helicópteros simplemente no se iban, sino que los seguían y permanecían con ellos por semanas o meses. Una Mayor de la Fuerza Aérea me dijo que cuando se expande el disco del Mer-Ka-Ba, una persona en su campo Mer-Ka-Ba emite más o menos la misma energía (vibración magnética) que una ciudad de quince mil habitantes. Ella dijo que sus satélites podían ver el cuerpo de luz de una persona y mostrar la imagen en las pantallas de las computadoras de la Fuerza Aérea. Por varios años esto causó gran desconcierto a los militares de los Estados Unidos, pero ahora ellos entienden que esto es simplemente una parte de la nueva conciencia que se está desdoblando en la Tierra en estos tiempos.”

Si habéis leído el “Regreso de Inanna”, como yo ya he hecho, os sorprenderá la coincidencia. Yo, que aún no he acabado de leer el libro de Drúnvalo, ya estoy gratamente sorprendida.

Pronto más. Con Amor, ANN LOVE BELL